
En una época sin fotografía fue el grabado el vehículo para conocer el mundo. El grabado se constituyó en una imagen de gran fuerza. Los viajeros crearon una larga tradición ilustrativa que viene desde Guamán Poma de Ayala y De Bry, entre otros, cada uno de ellos dejó la huella intacta de su arte, en una visión del otro y de su entorno.
RETRATO DEL JEFE NAYA Y SU HIJA

INDIO SENSI
Los Sensi vivían en la vertiente occidental de la Sierra de Cuntamana, en el Ucayali medio. Pertenecían a la tribu de los Schetibos de la que se separaron en 1810, cuando los Franciscanos fundaron la Misión de Chanaya-mana, que duró 11 años. Durante este tiempo, los Sensi se dedicaron a un intenso comercio con los misioneros, intercambiando cera de copal, caucho, zarzaparrilla, vainilla, canela, etc., por dardos, hachas, anzuelos y abalorios. Los Sensi eran muy conocidos por su habilidad en la construcción de canoas, las mismas que eran hechas de una sola pieza, con capacidad para 25-30 remeros, sin contar con los pasajeros. Cuando los Franciscanos se retiraron a Ocopa en 1821, los Sensi no volvieron a unirse con los Schetibos, prefirieron vivir en el sitio de la Misión donde establecieron la aldea de Pancaya (Grabado tomado de Paul Marcoy, Voyage de l´Océan Pacifique a l´Océan Atlantique, a travérs l´Amérique du Sud, Le Tour du Monde, 1865) Texto: Ernesto Salazar.
Theodore De Bry (1528 - 1598)

BENJAMIN DE LA FAMILIA

LA GRAN PRUEBA

LA APACHITA

La palabra apachita significa en kichwa lugar de parada o reposo. En general se las encontraba en los pasos de la cordillera y se las reconocía por los amontonamientos de piedras pequeñas arrojadas por los chasquis, los arrieros o los caminantes, en tributo de gratitud a Pachacamac, por haberles facilitado un transito feliz por las montañas. Garcilaso y Polo de Ondegardo señalan que se dejaban también como ofrendas bolas de coca, palos, tierra, sandalias viejas y plumas. Con el paso del tiempo, puñados de piedrecitas y otros objetos se convirtieron en pirámides de 2 a 3 metros de altura. En un intento de cristalizar estos monumentos, el Concilio Provincial de Lima (1567) ordenó a los sacerdotes desmantelarlos y plantar cruces en su lugar, lo que no ha evitado que aun hoy sigan creciendo las apachitas, a veces adornadas hasta con flores. En el Ecuador es muy conocida la apachita de las Tres Cruces, en el Nudo del Azuay (grabado tomado de Paul Marcoy, Voyage de l´Oceán Atlantique, a travérs l`Amérique du Sud. Le Tour du monde, 1862) Texto: Ernesto Salazar.
BALSA DE LOS ANTIS

INDIO GUANERO DE LAS ISLAS CHINCHA
De todos los depósitos de guano del Perú, los de las islas de Chincha son los más famosos por su rico contenido de amoníaco y fosfato, elementos indispensables de un buen abono. El guano de las islas Chincha, formado a lo largo de milenios por las aves marinas, constituye verdaderos sedimentos geológicos de 20, 30 o más metros de altura, explotados en gran escala para el comercio internacional. El olor penetrante de este guano mineral hace la estadía en las islas casi imposible, y el trabajo en las “guaneras” intolerable. De allí que sea digno de admiración el trabajo de la colonia china de las islas, a la que se ha sumado el flujo de migrantes campesinos de Bolivia (Grabado tomado de M. Boussingault, Sur les gisements de guano Dans les ilots el sur les cote de l`Océan Pacifique, Le Tour du Monde, 1868) Texto: Ernesto Salazar.