Indios acusados de sodomía y castigados por Núñez de Balboa (De Bry, 1992).



La represión de la homosexualidad, fue llevada adelante con entusiasmo por parte de los españoles. La Inquisición se dedicó con mucho esmero a esta tarea represiva, sobre todo en ciudades como Lima y Ciudad de México, ya que albergaban a una numerosa población nativa. En esta imagen de Theodor De Bry grafica estos sucesos violentos, donde unos indígenas son acusados de sodomía y condenados por Vasco Núñez de Balboa a ser comidos por los perros (Tomado de: El Pecado de Ser Otro. Análisis a Algunas Representaciones Monstruosas del Indígena Americano (Siglos XVI – XVIII))

Batalla del Cusco (1536) entre incas versus españoles.


Teodoro de Bry, América (1590-1634)

MAPA OFICIAL DE SAN FRANCISCO DE QUITO EN EL SIGLO XVIII


San Francisco de Quito, o simplemente Quito, es la capital de la República de Ecuador y también de la provincia de Pichincha. Además, es la cabecera del área metropolitana que la forma, conocida como Distrito Metropolitano de Quito.
Los registros más antiguos de la fecha de su primera fundación se hallan en la hacienda de el Inga, sin embargo, se utiliza la conquista española de la ciudad, el 6 de diciembre de 15344, como su nacimiento.
Está ubicada sobre la hoya de Guayllabamba en las laderas orientales del volcán activo Pichincha, en la parte occidental de los Andes. Se encuentra aproximadamente en las coordenadas 0°15′0″S 78°35′24″O / -0.25, -78.59 y su altitud promedio es de 2850 msnm. Convirtiéndola en la segunda capital administrativa más alta del mundo (después de La Paz) y la capital oficial más elevada del planeta.
Fue la primera ciudad declarada, junto a Cracovia en Polonia, como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, el 18 de septiembre de 19788.
El período colonial hispánico se extendió desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII. La gran destreza ecuatoriana combinó el estilo del renacimiento y el barroco europeos con las influencias indígenas y mestizas. Los conquistadores españoles prácticamente iniciaron la construcción de iglesias y conventos apenas llegados al Nuevo Mundo, cuando la iglesia católica era el centro de instrucción religiosa y promoción del arte.

RETRATO DEL JEFE NAYA Y SU HIJA


En 1853 Catlin recorría el estrecho de la Reina Carlota, que separa la isla de Vancouver de la tierra firme, y en un alto fue abordado por un grupo de Nayas que se acercaron para intercambiar conchas y salmón. Luego visitó la aldea, llevando naturalmente su portafolio de dibujos, que mostró al Feje Naya. Este no mostró mayor sorpresa al ver los retratos de los jefes de los Sioux, Osages y Pawnies, pero echó a reír, con todos los de su entorno, al encontrar entre ellos el retrato de César, sirviente negro de Catlin, que en ese momento acompañaba al viajero artista. A poco, todos querían ser retratados. A diferencia de los temores superticiones de los indios del Amazonas, dice Catlin, el jefe Naya consideró un gran honor ser pintado en papel, y solicitó además ser retratado con su hija, que le era muy querida: “la hija llevaba una magnífica manta de lana de moflón de montaña y de pelo perro salvaje, hermosamente tejida con hebras de varios colores, formando los diseños más complicados y curiosos. La manta estaba adornada con una franja de flecos de 18 pulgadas de largo. Este era el trabajo de tres mujeres durante un año, y su valor era de cinco caballos”( Grabado tomado de George Catlin, Excursions parmi les tribus indiennes des bassins de la Colombia et du Haut-Missouri, Le Tour du Monde, 1869) Texto: Ernesto Salazar.

INDIO SENSI





Los Sensi vivían en la vertiente occidental de la Sierra de Cuntamana, en el Ucayali medio. Pertenecían a la tribu de los Schetibos de la que se separaron en 1810, cuando los Franciscanos fundaron la Misión de Chanaya-mana, que duró 11 años. Durante este tiempo, los Sensi se dedicaron a un intenso comercio con los misioneros, intercambiando cera de copal, caucho, zarzaparrilla, vainilla, canela, etc., por dardos, hachas, anzuelos y abalorios. Los Sensi eran muy conocidos por su habilidad en la construcción de canoas, las mismas que eran hechas de una sola pieza, con capacidad para 25-30 remeros, sin contar con los pasajeros. Cuando los Franciscanos se retiraron a Ocopa en 1821, los Sensi no volvieron a unirse con los Schetibos, prefirieron vivir en el sitio de la Misión donde establecieron la aldea de Pancaya (Grabado tomado de Paul Marcoy, Voyage de l´Océan Pacifique a l´Océan Atlantique, a travérs l´Amérique du Sud, Le Tour du Monde, 1865) Texto: Ernesto Salazar.

Theodore De Bry (1528 - 1598)


Theodore de Bry nació en una familia protestante acomodada en Lieja, donde se formó como orfebre y grabador. En 1570, se vio obligado a huir de los Países Bajos debido a la persecución religiosa. Se fue a Estrasburgo, de Bry fue a Inglaterra en 1586 donde hizo algunos de sus grabados más famosos. De regreso en Alemania, la familia de De Bry abrió un negocio de publicación en Frankfurt. De Bry regresó allí en 1589 y se ilustra en diez volúmenes de libros de viajes de América que se publicaron entre 1590 y 1618. Él también creó grabados retratos de hombres famosos, muchos otros la ilustración de libros y grabados, y los diseños de la joyería y orfebrería. (Grabado tomado de: http://en.wikipedia.org/wiki/File:Theodor_de_Bry.png.
Varios de los grabados de De Bry son utilizados actualmente, con mucha frecuencia, en libros, revistas y anuncios para ilustrar la época antigua.

BENJAMIN DE LA FAMILIA


Cerca de la conocida misión de Pevas y en un afluente del Putumayo, llamado apropiadamente “rio de los Yahuas”, se encontraban las aldeas de San José y Santa María, habitadas por el pueblo de los Yahuas, que a fines del siglo XIX contaban apenas con 100 individuos. Cultivaban la coca en pequeñas escala y mascaban sus hojas de manera similar a los Quichuas andinos, circunstancia constantemente relievada por los Yahuas para reclamar erróneamente su origen andino. Los Yahuas de ambos sexos se rapaban la cabeza y tenían como distintivo los brazaletes hechos de hojas de palma. En el grabado, el hombre descansa en su hamaca y juega con su bebé, mientras la mujer se dedica a las labores de cocina (Grabado tomado de Paul Marcoy, Voyage de l´Océan Pacifique a l´Océan Atlantique, a travérs l´Amérique du Sud, Le Tour du Monde, 1866) Texto: Ernesto Salazar.

LA GRAN PRUEBA


George Catlin (1796-1872) es sin duda uno de los más grandes exploradores del Oeste Americano. A sus numerosos trabajos etnográficos, añadió otro talento, la pintura, que le permitió llegar a la posteridad numerosos cuadros y dibujos de la vida indígena norteamericana antes del avance de la cultura accidental. En 1832 visitó por dos ocasiones la última aldea de los Mandan (2000-3000 habitantes), en la orilla izquierda del rio Missouri. Allí presenció la Okipa, sangrienta ceremonia de iniciación de los jóvenes guerreros en la edad adulta, durante la cual eran sometidos a diversas torturas que culminaban en la suspensión de sus cuerpos de la techumbre de la Gran Cabaña con gruesas cuerdas de cuero anudadas a los músculos del pecho o la espalda. Catlin pudo observar a algunos Mandan con múltiples cicatrices, prueba de haber sido sometidos varias veces al suplicio, y no faltaron otros que habían sufrido hasta la amputación de sus dedos para hacer más meritorio su compromiso con el ritual (Grabado tomado de George Catlin, Excursions parmi les tribus indiennes des bassins de la Colombia el du Haut Missouri, Le Tour du Monde, 1869) Texto: Ernesto Salazar.